No todos los matafuegos apagan el mismo fuego. Elegir mal el agente puede agravar el siniestro o dejar el equipo inútil. Por eso la dotación se determina según el uso del edificio y la carga de fuego, no por costumbre.
Clase A: combustibles sólidos (madera, papel, telas). Agentes: agua, AFFF, polvo ABC. Clase B: líquidos inflamables. Agentes: polvo ABC/BC, AFFF, CO₂, agentes limpios. Clase C: equipos energizados. Agentes: polvo ABC, CO₂, agentes limpios. Nunca agua si no se cortó la corriente. Fuegos de aceites de cocina: solución química AK, no agua ni polvo común.
Los extintores MATHIL se fabrican bajo sello IRAM. Las líneas incluyen polvo ABC (1 a 100 kg), HCFC, agua, AFFF, CO₂ (1 a 30 kg) y solución AK, en versiones manuales y rodantes, con accesorios de instalación.
Un matafuego no es eterno: necesita control periódico (IRAM 3517, cada tres meses como máximo), mantenimiento y recarga en taller habilitado (IRAM 3517-2) y, cuando corresponde, prueba hidráulica. El responsable de la propiedad es quien debe contratar empresas inscriptas en OPDS y AGC.
